Mi historia
Desde chica crecí con muy malos hábitos alimenticios, nunca tuve problemas con el peso, por lo que comía comida chatarra y fast food 24/7 lo cual me trajo muchas consecuencias a nivel intestinal, hormonal e inmunológico.
Cuando tenía 18 años me diagnosticaron con síndrome de ovario poliquístico, después de varios años sufriendo acné severo, visitando a varios dermatólogos y ginecólogos que me mandaban mil cremas, pastillas y anticonceptivos, donde solo lograba ver cambios temporales, pero nunca solucionaron el problema
Sufría depresión, bajo ánimo, ciclos menstruales irregulares, resfriados constantes, fatiga crónica, ojos llorosos y síntomas típicos de sinusitis y rinitis alérgica.
Después decidí estudiar nutrición, tenía pasión por conocer lo que era una alimentación “correcta”, en la escuela me enseñaron a calcular perfectamente calorías en base a fórmulas basadas en el peso de la persona, estatura, actividad física, lo cual ponía en práctica al pie de la letra en mi cuerpo, a la par empecé a realizar ejercicio y mejorar la calidad de los alimentos, todo estos hábitos en conjunto me ayudaron a eliminar el acné, sin embargo los demás síntomas continuaban igual ò incluso peor, las alergias estaban en su máxima expresión y perdí el ciclo menstrual por 6 meses.
